BALI ~ El viaje de mis sueños

BALI ~ El viaje de mis sueños

Un deseo que llevaba teniendo demasiado tiempo entre ceja y ceja. Un viaje que llevaba imaginando durante 8 años, desde aquel momento en el que el surf se convirtió en una gran parte de mi vida, y me di cuenta de que nunca se iba a separar de mí. Hoy os voy a hablar sobre el viaje de mis sueños. Un mes en un lugar mágico, rodeado de olas perfectas y gente maravillosa con los que compartí momentos inolvidables. Tras mucho tiempo esperándolo, por fin, iba a visitar Indonesia. En este viaje visité las islas de Bali, Nusa Lembongan y Lombok, pero quedan muchas otras por ver. Sin duda, habrá un segundo capítulo.

Al final de este post os dejo una lista con 20 consejos útiles para vuestro viaje a Bali, ¡espero que os sirvan!

COMIENZO DEL VIAJE EN BALI

Tras seis meses trabajando en Australia, era hora de tomarse unas vacaciones en el paraíso del surf. Esta vez iba bien preparado después de una gran temporada de olas en Coolangatta, donde había estado surfeando casi a diario. Mochila a la espalda y tabla al brazo, tocaba volar, por el momento solo.

A la llegada al aeropuerto de Bali, ya tenía a mil personas acercándose, y ofreciéndome servicio de taxi. Sin embargo, yo ya tenía mi taxista reservado con antelación, ya que en el aeropuerto tratan de cobrarte el “extra turista”. Lo mejor es pedir un Uber. Sí, también funciona en Bali, y te saldrá 4 veces más barato que un taxi.

Mi taxista me dejó en Pecatu Guest House, una mezcla entre backpacker y hotel al sur de Bali, en la península de Bukit, cerca de las mejores playas para surfear. Es uno de los mejores sitios (y más baratos) si vas solo, ya que hay un gran ambiente y puedes hacer muchos amigos. Cuenta con piscina, mesa de ping-pong, wifi, cocina, y muy importante, cervezas. Esas Bintang tan fresquitas para combatir el calor indonesio.

PRIMEROS DÍAS DE SURF

Comenzaba el primer día en Bali y ya me moría de ganas por surfear, pero antes había que conseguir el transporte. En Indonesia el tráfico es muy diferente a lo que estamos acostumbrados, ya que la mayoría de las personas se mueven en moto. Y lo mismo hice yo, y todo aquel que va a surfear por allí. Conseguí alquilar una moto por un mes entero al ridículo precio de 600.000 Rupiah, unos 45 euros. Ya estaba motorizado, ahora solo faltaba aprender, puesto que no había conducido una moto jamás en la vida. Vaya sitio para empezar…

Bali scooter

Sin pensármelo mucho, me uní a Morihit, uno de los chicos que conocí en Pecatu, quien me guió hasta la playa de Balangan, a unos 10 – 15 minutos.  Este viaje sirvió para superar el trauma de la moto sin incidentes (no muchos al menos). Por fin, tocaba surfear. Balangan es una playa con rompiente de izquierda sobre fondo de arrecife. Cuando toda la ola conecta es una ola muy larga. Suele funcionar mejor entre marea baja y media. Nosotros llegamos con la marea muy alta, pero las ganas eran demasiadas como pare esperar. Fuimos al agua, y conforme fue bajando la marea se fue poniendo mejor. Una advertencia, en marea muy baja cuidado con el arrecife…

Balangan
Mi primera foto surfeando en Bali

Si venís a surfear aquí, hay un fotógrafo siempre en el último warung (restaurante) a pie de playa a la izquierda, mirando desde el agua. Veréis la cámara fácilmente, pues bien valdría como teleobjetivo espacial.

El segundo día me uní a Gero, Emi, y un grupo de chicos argentinos y fuimos a la mítica playa de Uluwatu, uno de los lugares emblemáticos del surf. La rompiente se divide en unos 5 picos, por lo que hay varias opciones a elegir, aunque suele haber gente en todos ellos. Suele funcionar en todas las mareas. Nosotros aprovechamos que había poca gente en el pico de Temples, situado a la izquierda del todo, para darnos un baño divertido, pero con poco tamaño.

Como estaba planeado, el tercer día llegó Hebé, con quien iba a compartir el resto del viaje. Decidimos probar en otro alojamiento, llamado Buffalo Surf House. Está situado en unos bungalows justo encima de las olas de Padang-Padang e Impossibles, con unas vistas increíbles.

Padang-Padang Bungalows
Unas vistas privilegiadas de las olas desde la habitación
Padang-Padang
Primer baño de Hebé en Bali

LLEGADA DEL GRAN SWELL

Se venía anunciando en las webs de surf toda la semana que se acercaba un swell de gran calidad hacia Bali. Hablaban del mejor swell del año en Indonesia. Se me hacía la boca agua… Fue poco a poco. Los primeros días de junio fueron de menos a más. Uluwatu ya dejaba ver algunas series más grandes. Es una de las playas más consistentes y que más tamaño recibe, así que fuimos a darnos un baño y conocer a las señoras locales.

Uluwatu cueva
Con mi amiga Sindy, local de Uluwatu
Uluwatu surf
Ya se veían series consistentes en Uluwatu

Al día siguiente fuimos a conocer la playa de Bingin. Esta ola ofrece unos tubos de izquierdas de gran calidad gracias a la disposición del arrecife. Es una ola rápida, que no permite muchos fallos. Se trata de un pico muy definido, donde la zona de puesta en pie es bastante pequeña, por lo que hay bastante competencia. Funciona mejor en marea media y baja, cuando los tubos se hacen perfectos y bien redondos. El peligro es que al bajar la marea el arrecife se seca mucho y queda muy poco profundo. En marea alta el tubo muchas veces desaparece y da paso a una ola más lenta.

Bingin Bali
En la ola al fondo si os fijáis bien veréis a alguien gozándola

Al situarse un poco más al norte en la península de Bukit, se encuentra un poco más protegida que playas como Uluwatu, por tanto recibe menor tamaño. A pesar de ver que estaba algo más pequeño, la calidad que se podía apreciar en cada ola cuando rompían me hizo decidirme a probar.

Bingin
Intentando buscar sombra

Aquí también tenéis un fotógrafo a pie de playa. ¡Yo por suerte tenía a Hebé dándole al click!

Bingin beach
Vistas desde uno de los warungs a pie de playa

Con algo más de tamaño que el primer día, volvimos a Balangan con la marea un poco más baja. Aquí si pude empezar a ver la calidad de esta ola.

Balangan tubo surf

 

Balangan surfing

Tras un par de horas en el agua, llegó la serie más grande, y nos cazó a todos. Yo tuve la mala suerte de estar justo en la zona de impacto, y intentando pasar una ola, la fuerza de esta me llevó contra el arrecife abrazado a la tabla. El resultado, un agujero en el canto de la tabla, y no más surf por ese día. Fuimos a dejar la tabla a reparar, y mientras bajamos a relajarnos a la pequeña playita de Uluwatu. Solamente es accesible en marea baja o media a través de una cueva. En la playa encontraréis un barquito varado en la arena muy chulo para hacer un par de fotos de postureo en Bali.

Consejo: Nunca bajéis a la playa de Uluwatu con marea media subiendo o tendréis problemas para salir.

Playa Uluwatu
He aquí la foto postureo con el barquito

Uluwatu Bali

El gran swell se estaba acercando, y ya la mañana siguiente Uluwatu mostraba una pizca de lo que venía. Período de 20 segundos, vientos leves de off-shore y 6 pies (1 metro y medio). Directo al parque de atracciones.

Surf uluwatu

Uluwatu Bali surf

Uluwatu Bali surf tubo
3 fotos de un baño increíble

Por la tarde, bien saciado ya de las olas de la mañana, fuimos a ver la playa de Dreamland, la única rompiente de arena en la zona. Había escuchado que solamente rompía con la marea baja, ya que con la alta solamente queda una orillera. Llegamos y vimos que salía algo. Y claro… por muy saciado que estés, siempre queda hueco para un par de olas más. Así que había que probarla.

Dreamland Bali
Costaba pillar las olas, pero cuando lo conseguías y te acercabas a la orilla, se ponían bien redondas

Dreamland surf

MIEDO, ADRENALINA Y EUFORIA

El día después, creo recordar que fue ya que no tengo fotos, no lo olvidaré jamás. Por los nervios, la tensión, el acojone, y la adrenalina que se movía por mi cuerpo al mismo tiempo. Entré en Uluwatu con marea alta y olas de unos 2,5 metros. Con un tamaño considerable, y sobre todo en marea alta, al salir de la cueva la corriente te barre literalmente. Tienes que pasar la zona de impacto rápidamente, ya que en esa zona la ola se hace más grande y pesada. Justo ahí, me vino la serie… Me cayeron 4 olas encima, y no sabía dónde meterme. Hacía patos y me abrazaba a la tabla para dar vueltas bajo el agua, y comerme la siguiente de nuevo. Al final, acabé a unos 500 metros de donde había salido, y muy cerca de las rocas. Por suerte, después de esa serie conseguí llegar al pico, eso sí, tras una buena remontada.

Después de pasar por eso, y con el corazón queriendo salirse de mi pecho, decidí colocarme bien arriba en el pico para evitar que me pillasen las series desprevenido. El problema, que al estar tan arriba sería más difícil coger olas. Y eso ocurrió en los primeros intentos, remaba con toda mi alma, pero nada… Tras algunos intentos fallidos, bajé un poco más, y empecé a soltarme. La primera que bajé, tenía una mezcla de adrenalina, felicidad, miedo y no se qué más pude sentir ahí, pero fue increíble. Grité de la emoción, y volví para arriba rápido antes de comerme otra serie. Y así, una tras otra, estaba surfeando probablemente las olas más perfectas, grandes y potentes de mi vida. A pesar de intentar contároslo de la mejor manera que puedo, la palabra para describir ese momento es, simplemente, indescriptible.

THE EPIC DAY

El día más grande, ese 5 de junio que ha dado tantas fotos y vídeos de tubazos perfectos en Bali, optamos por probar en Bingin. Uluwatu no era una opción factible ya. Estaba solamente para surfistas de olas grandes experimentados, o tíos jodidamente locos, como queráis llamarlo, armados con tablones de 7 y 8 pies. Por otro lado, Padang-Padang parecía un hormiguero de tanta gente que había peleando por la misma ola.

Bingin parecía más asequible. Un tubo perfecto, 1 metro y medio rompiendo siempre de la misma forma. Cremallera tras cremallera. Entré con Rubén, un chico de Barcelona que conocí también en Pecatu, mientas Hebé capturaba el momento desde la orilla. Nada más entrar, empezamos a pillar olas increíbles, con bajadas críticas y olas que entubaban con una facilidad pasmosa. En el agua había gente con mucho nivel, que pillaban la ola desde muy dentro en el arrecife, donde no cubría más de dos palmos. Normal que luego hubiese espaldas rajadas y tablas rotas aunque me sorprendió lo poco que fue para lo locos que estaban.

Bingin Bali surf
Poquito a poco abría la cremallera…

Bingin surfing

De repente, empezaron a verse series acercándose desde Impossibles, la siguiente rompiente. Ahora ya tocaba remar a tope por salvarse. El que llegue el último come arrecife… Y desde entonces no paró de subir el tamaño. Cada serie era más grande que la anterior, y la cosa se ponía seria. A la gente le costaba salir, por la corriente, y por el peligro de atravesar la zona de impacto. En cuanto pude pillar una, remé hacia fuera, no sin antes llevarme un par más en la cabeza.

Bingin wave
De esta me salvé por los pelos, escapando hacia la derecha. Otros más a la izquierda no tuvieron tanta suerte

El swell estaba golpeando ya con toda su fuerza la península de Bukit por la tarde. Hora del espectáculo. Fuimos a Uluwatu a ver a los locos tamañeros pillarse las olas de su vida, Bintang en mano.

Uluwatu sunset
No hace justicia la foto al tamaño de estas olas…

Un chico japonés murió ese día en las olas, y mi amigo Morihit fue arrastrado por la corriente y tuvo que remar hacia un barco de indonesios para que le ayudasen. Hay que decir que es un surfista experimentado. No estaba para bromas el asunto.

Os dejo un vídeo de la serie del día al atardecer, cuando estaba el swell en su punto máximo. Simplemente mágico.

 BALANGAN Y EL COCO MALDITO

Con el swell empezando a perder fuerza, pero todavía bombeando, volvimos a Balangan en busca de algo de cobijo. La ola se podía ver rompiendo de esquina a esquina de la playa sin parar. Unos buenos 2 metros con series más grandes. Un baño para disfrutar de surfeadas larguísimas en cada ola, y sufrir las remontadas entre mares de medusas. Una remada era igual a una picadura, de media.

Balangan surf
Sin duda Balangan es una ola que no te puedes quedar sin surfear en Bali

Al salir Hebé me esperaba en uno de los warungs a pie de playa con una sorpresa envenenada. Se había pedido un coco para tomarse mientras echaba fotos, y yo, muerto de sed, me bebí la mitad del agua de coco de un sorbo. Ella me decía que se encontraba mal. Los síntomas para mí aún tardaron un par de horas más en aparecer. Nos acabábamos de beber un coco en mal estado, y el resultado fue 2 días en cama. El famoso “Bali belly”, o estómago de Bali, nos había atacado bien fuerte. Una de las noches fue horrible. Dolores estomacales, vómitos, y sobre todo una falta de energía que no habíamos sentido nunca. Levantar la botella de agua para beber era una tarea complicada. Dos días y una visita al doctor después, parecía que volvíamos a ser nosotros. O algo parecido.

coconut Bali
Hebé y el coco maldito, todavía sin saber los estragos que causaría

 

Derrotados por un coco. Dos días en cama fue el castigo
Derrotados por un coco. Dos días en cama fue el castigo

NUSA LEMBONGAN

Con algo más de fuerzas, nos fuimos a visitar Nusa Lembongan, una de las pequeñas islas entre Bali y Lombok. Tiene 3 olas de gran calidad: Playgrounds, Lacerations y Shipwrecks. La primera, Playgrounds, es un pico con izquierda y derecha, aunque la izquierda abre más y es de mayor calidad. Las otras dos, son derechas.

El primer día, Hebé y yo nos metimos en Playgrounds juntos. El arrecife está algo lejos, y hay que remar un poquito desde el puerto, o bien andar hasta una calita a la izquierda de la bahía y remar desde ahí. Vayas desde donde vayas, verás un coral precioso, lleno de color y de vida. Poco duró la tranquilidad. A Hebé se le enganchó el invento en el arrecife y pensó que se la iba a comer un tiburón… Lo único que se la comió fueron un par de olas por ponerse nerviosa y saltar encima de mí. ¡Cosas que pasan! Estaba la marea muy baja, nada apropiado para principiantes, así que pillé un par de olas y fuimos a tierra firme donde no hubiese corales asesinos.

Por la tarde fuimos a visitar The Devil´s Tear, un paisaje rocoso chulísimo para ver el atardecer.

Nusa Lembongan
Devil´s Tear en Nusa Lembongan, un sitio perfecto para un atardecer y una Bintang

Hebé recayó con el dolor estomacal (el maldito coco aún haciendo de las suyas), así que le tocó quedarse de nuevo en cama. Yo aproveché para escaparme y darme mi baño de nuevo en Playgrounds. Ya sabía que con marea muy baja era peligroso, y con la alta no funcionaba, así que llegué un poco después de la alta para surfear en marea media. Un acierto. La ola empezó a funcionar cada vez mejor, con paredes bien levantadas y largas perfectas para practicar giros. Súper divertido.

No tuve tiempo para probar las otras olas, pero pude ver Lacerations, y tenía una pinta exquisita. La próxima vez será. Tampoco pudimos ir a bucear, pero recomiendo hacerlo aquí, por lo bonito de los corales y para ver mantas raya, que hay un montón.

Consejo para ir a Nusa Lembongan: Ir hasta Sanur y buscar los fast boats. Hay servicio público y empresas privadas. Los públicos no eran precisamente más baratos, así que lo que recomiendo es dar un paseo y preguntar precios en cada empresa y coger el más barato. Al final hacen todos lo mismo. Precio normal: 300.000 rupiah ida y vuelta (unos 20€).

 

ÚLTIMOS DÍAS EN BALI

Tras dos días en Nusa Lembongan, volvimos a Bali por unos días antes de poner rumbo a Lombok. Me quedaban aún un par de olas pendientes por surfear…

Probé primero a mirar Uluwatu. Parecía poca cosa desde fuera, así que bajamos a la playa a meditar un poco si merecía la pena. Vaya que si mereció la pena. Surfeé el inside corner, el pico más hacia la derecha en marea súper baja. Era tubo tras tubo, cayendo sobre arrecife seco. Tan seco que se podía ver saliendo a pocos metros de donde rompía la ola. ¡Este día me pegué los tubos más largos de todo el viaje! Y eso que no me convencía mucho…

Uluwatu surf
Había algunos cámaras en el agua y tuve la suerte de que me pillasen esta para el recuerdo

Al salir me encontré con Ángela y Juanma, dos buenos amigos que conocí en Australia, y quedamos para surfear al día siguiente. Fuimos a Impossibles, la ola que se encuentra entre Padang-Padang y Bingin. Es una izquierda larga, muy larga, que también rompe sobre arrecife. Dicen que se llama Impossibles porque es muy difícil conectar todas las secciones y surfearla entera. No me lo creía mucho cuando pillé mi primera ola bien metido y la surfeé haciendo infinitos giros casi hasta Bingin. Me la hice entera, y un poquito más por las dudas. También recuerdo que nos comimos una serie enorme de 6 o 7 olas, y me decidí a remontar más rápido que los demás, y pillé una de la serie mientras todos seguían abajo. Acabó siendo un buen tubo… Me gustó mucho esta ola.

Impossibles Bali

Me quedaba solo un día en Bali antes de salir en dirección a Lombok, y una espinita clavada. Padang-Padang. La ola que produce los mejores tubos de la isla. Una mezcla del respeto que le tenía y la cantidad de gente que llenaba el pico los días anteriores me habían mantenido alejado de ella. Pero había que intentarlo. Fui temprano, vi que había poca gente en el agua, y vi el momento. No estaba épico. Estaba un poco tocado por el viento, con un metro y medio a dos metros las series. Igualmente, seguía generando tubos. Remé muchas, y pillé pocas. Entre el respeto que aún tenía, y que el viento hacía la ola un poco mutante, fueron solo 3 en las que me atreví a ir con todo. Con todo me fui a buscar caracolas al fondo del arrecife en la primera. Una caída brutal, de esas que hasta te felicitan. Las dos siguientes ya me sirvieron para quitarme la espinita, y dejarme con ganas de más para la próxima.

Para relajar los músculos y la mente, fuimos a por un masaje balinés de cuerpo completo de 45 minutos que nos dejó en la gloria. Y con todo esto, estábamos listos para embarcar hacia Lombok, para acabar después nuestro viaje visitando Ubud y Canggu. Pero esto os lo contaré la próxima ocasión. Ahora os dejo con unos consejos para los que tengáis pensado un viaje a Bali.

CONSEJOS ÚTILES EN BALI

Para surfistas:

1- Cómprate unos escarpines. Hazme caso, son una buena inversión contra cortes en los pies con el arrecife. Irás mucho más seguro al agua y la confianza te hará coger más olas (o pegarte más tortas).

2- Si eres principiante, evita las mareas bajas. Hacen mayor el riesgo de golpearte o cortarte con el arrecife. Surfea en marea media o alta.

3- También para los principiantes, evita surfear en sitios como Bingin y Padang-Padang. Son olas difíciles, para surfistas experimentados y muy competidas. Uluwatu, Impossibles y Balangan son asequibles para surfistas con algo de conocimientos y con un tamaño moderado y suficiente marea. Si eres totalmente principiante, puede que las playas de arena de Kuta o Canggu sean más apropiadas para ti.

4- Si vas a moverte mucho, no lleves más de una tabla, a no ser que tengas un lugar donde dejar tu equipaje mientras viajas. Viajar con una tabla en moto más tu equipaje está bien, pero con más se complica el asunto. Además puedes comprarte otra tabla en Bali en caso de romper la tuya.

Para todos los viajeros:

5- Viajar con poco equipaje. Al final, acabarás utilizando dos bañadores y unas pocas camisetas. No hace falta mucho abrigo (en los meses de verano al menos), con una sudadera sobra.

6- Llevar antimosquitos. Hay bastantes, y algunos pueden transmitir enfermedades como el dengue. Mejor prevenir.

7- Ve a los warungs locales. Está guay ir al local más “fancy” y moderno de todos y pedir un bowl de açaí con frutas y semillas (adelante si te sobra el dinero). Pero si quieres probar la comida indonesia tradicional, tienes que ir a comer a los sitios donde los locales van. A esos que no se ven tan bonitos ni limpios, ni aparecen en TripAdvisor. Aventúrate y prueba a comer en el local que peor pinta tenga. Además, te saldrá muchísimo más barato. El mejor plato que comí, me costó alrededor de 1 euro.

8- Las pizzas “italianas” no son lo que esperas. Pan, salsa de tomate, dos ingredientes colocados estratégicamente, y un par de hojas. Si tienes hambre, cómete un Nasi Goreng.

9- Cuidado con el picante. Si eres de paladar sensible y no toleras muy bien el picante, asegúrate de decir que te pongan tu plato “No spicy”. Muchas veces he sudado y lo he pasado mal comiendo por esto.

10- Contrata un seguro médico. A nosotros nos salvó el tenerlo, ya que se encargaron de todos los costes del hospital y medicamentos. Yo tengo el seguro de Chapka para Work and Holiday en Australia, pero hay para viajes de todo tipo en todo el mundo.

11- Utiliza Uber. Es mucho más barato que los taxis.

12- Beber siempre agua embotellada. Hasta los locales lo hacen, y lo recomiendan. Por algo será.

13- Negocia todo lo negociable. Ropa, reparaciones de tablas, fotos, souvenirs, alquileres, etc. Te dirán un precio alto, pero muchas veces están dispuestos a bajar hasta a menos de la mitad del precio original. Quedan excluidos precios de restaurantes, hoteles y este tipo de cosas que en general no son negociables.

14- Llevar el carnet de conducir internacional. La policía para a todos los extranjeros, y si no lo llevas te dirán que les tienes que pagar (igual que si no llevas casco). Realmente, son totalmente corruptos. No es legal que te pidan dinero, pero lo hacen. Lo ideal es que lleves el carnet. Pero si no lo llevas, te recomiendo dos cosas. Si lo ves factible, ni pares. Si no hay ningún policía cerca de una moto o coche, no te perseguirán. En caso de que te paren y te pidan dinero, diles que tienes que llamar a tu embajada. Como no pueden pedirte dinero, lo más probable es que te dejen ir. Y por si acaso no queda más remedio que pagar, intenta siempre llevar un poco de dinero en la cartera, y el resto escondido. Haz como que no tienes más y te aceptarán lo que lleves.

15- Alquila la moto por el tiempo más largo que creas que la vayas a utilizar (si es que vas a alquilar una moto). Al final, aunque no la utilices un día o dos, te sale a cuenta igual. Igualmente, la utilizarás a diario. Si alquilas por días individuales, no pagues más de 50.000 rupiah .

16- Asegúrate de que tu habitación tenga aire acondicionado o al menos un buen ventilador. O púdrete cubierto en sudor entre tus sábanas.

17- Cuidado con los monos. Roban y atacan (lo de que atacan lo se por experiencia propia). Guarda todo lo que puedan agarrar antes de que no lo vuelvas a ver.

18- Prueba el teran bulan. Se trata de una torta o pancake de varias capas con chocolate entre medio y otros ingredientes a elección. Se encuentran en puestecitos pequeños tipo moto con vidriera en la calle. Por 1 euro comen dos personas fácilmente.

19- Cuidado en el cambio de divisas. En algunos lugares, te engañan sin que te des cuenta y te dan menos dinero. Lo cuentan una vez despacito para que lo veas. Después lo vuelven a contar de nuevo y tiran un par de billetes al cajón. Cuéntalo siempre tú mismo con los billetes en tu mano.

20- Ve a darte un masaje balinés. Por 5 euros tienes una hora de masaje. A ver dónde encuentras eso.

Si llegasteis hasta el final y os gustó, ¡podéis suscribiros a mi blog para no perderos el próximo capítulo! Solo tenéis que introducir vuestro email arriba de la página, a la derecha.

¡Y por supuesto para cualquier duda podéis poneros en contacto conmigo, y os ayudaré lo mejor que pueda!

 

4 comentarios sobre “BALI ~ El viaje de mis sueños

  1. Hola! Yo llevo en Australia casi 10 años . Conozco este país de punta a punta y visité Bali hace 3 meses. He leído tu blog y me ha encantado recordar las playas y las aventuras allí. Me inicié en el surf alli y me encantó! Sigue guiandote por las olas! Muy buen blog 🙂

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