BALI ~ El viaje de mis sueños

BALI ~ El viaje de mis sueños

Un deseo que llevaba teniendo demasiado tiempo entre ceja y ceja. Un viaje que llevaba imaginando durante 8 años, desde aquel momento en el que el surf se convirtió en una gran parte de mi vida, y me di cuenta de que nunca se iba a separar de mí. Hoy os voy a hablar sobre el viaje de mis sueños. Un mes en un lugar mágico, rodeado de olas perfectas y gente maravillosa con los que compartí momentos inolvidables. Tras mucho tiempo esperándolo, por fin, iba a visitar Indonesia. En este viaje visité las islas de Bali, Nusa Lembongan y Lombok, pero quedan muchas otras por ver. Sin duda, habrá un segundo capítulo.

Al final de este post os dejo una lista con 20 consejos útiles para vuestro viaje a Bali, ¡espero que os sirvan!

COMIENZO DEL VIAJE EN BALI

Tras seis meses trabajando en Australia, era hora de tomarse unas vacaciones en el paraíso del surf. Esta vez iba bien preparado después de una gran temporada de olas en Coolangatta, donde había estado surfeando casi a diario. Mochila a la espalda y tabla al brazo, tocaba volar, por el momento solo.

A la llegada al aeropuerto de Bali, ya tenía a mil personas acercándose, y ofreciéndome servicio de taxi. Sin embargo, yo ya tenía mi taxista reservado con antelación, ya que en el aeropuerto tratan de cobrarte el “extra turista”. Lo mejor es pedir un Uber. Sí, también funciona en Bali, y te saldrá 4 veces más barato que un taxi.

Mi taxista me dejó en Pecatu Guest House, una mezcla entre backpacker y hotel al sur de Bali, en la península de Bukit, cerca de las mejores playas para surfear. Es uno de los mejores sitios (y más baratos) si vas solo, ya que hay un gran ambiente y puedes hacer muchos amigos. Cuenta con piscina, mesa de ping-pong, wifi, cocina, y muy importante, cervezas. Esas Bintang tan fresquitas para combatir el calor indonesio.

PRIMEROS DÍAS DE SURF

Comenzaba el primer día en Bali y ya me moría de ganas por surfear, pero antes había que conseguir el transporte. En Indonesia el tráfico es muy diferente a lo que estamos acostumbrados, ya que la mayoría de las personas se mueven en moto. Y lo mismo hice yo, y todo aquel que va a surfear por allí. Conseguí alquilar una moto por un mes entero al ridículo precio de 600.000 Rupiah, unos 45 euros. Ya estaba motorizado, ahora solo faltaba aprender, puesto que no había conducido una moto jamás en la vida. Vaya sitio para empezar…

Bali scooter

Sin pensármelo mucho, me uní a Morihit, uno de los chicos que conocí en Pecatu, quien me guió hasta la playa de Balangan, a unos 10 – 15 minutos.  Este viaje sirvió para superar el trauma de la moto sin incidentes (no muchos al menos). Por fin, tocaba surfear. Balangan es una playa con rompiente de izquierda sobre fondo de arrecife. Cuando toda la ola conecta es una ola muy larga. Suele funcionar mejor entre marea baja y media. Nosotros llegamos con la marea muy alta, pero las ganas eran demasiadas como pare esperar. Fuimos al agua, y conforme fue bajando la marea se fue poniendo mejor. Una advertencia, en marea muy baja cuidado con el arrecife…

Balangan
Mi primera foto surfeando en Bali

Si venís a surfear aquí, hay un fotógrafo siempre en el último warung (restaurante) a pie de playa a la izquierda, mirando desde el agua. Veréis la cámara fácilmente, pues bien valdría como teleobjetivo espacial.

El segundo día me uní a Gero, Emi, y un grupo de chicos argentinos y fuimos a la mítica playa de Uluwatu, uno de los lugares emblemáticos del surf. La rompiente se divide en unos 5 picos, por lo que hay varias opciones a elegir, aunque suele haber gente en todos ellos. Suele funcionar en todas las mareas. Nosotros aprovechamos que había poca gente en el pico de Temples, situado a la izquierda del todo, para darnos un baño divertido, pero con poco tamaño.

Como estaba planeado, el tercer día llegó Hebé, con quien iba a compartir el resto del viaje. Decidimos probar en otro alojamiento, llamado Buffalo Surf House. Está situado en unos bungalows justo encima de las olas de Padang-Padang e Impossibles, con unas vistas increíbles.

Padang-Padang Bungalows
Unas vistas privilegiadas de las olas desde la habitación
Padang-Padang
Primer baño de Hebé en Bali

LLEGADA DEL GRAN SWELL

Se venía anunciando en las webs de surf toda la semana que se acercaba un swell de gran calidad hacia Bali. Hablaban del mejor swell del año en Indonesia. Se me hacía la boca agua… Fue poco a poco. Los primeros días de junio fueron de menos a más. Uluwatu ya dejaba ver algunas series más grandes. Es una de las playas más consistentes y que más tamaño recibe, así que fuimos a darnos un baño y conocer a las señoras locales.

Uluwatu cueva
Con mi amiga Sindy, local de Uluwatu
Uluwatu surf
Ya se veían series consistentes en Uluwatu

Al día siguiente fuimos a conocer la playa de Bingin. Esta ola ofrece unos tubos de izquierdas de gran calidad gracias a la disposición del arrecife. Es una ola rápida, que no permite muchos fallos. Se trata de un pico muy definido, donde la zona de puesta en pie es bastante pequeña, por lo que hay bastante competencia. Funciona mejor en marea media y baja, cuando los tubos se hacen perfectos y bien redondos. El peligro es que al bajar la marea el arrecife se seca mucho y queda muy poco profundo. En marea alta el tubo muchas veces desaparece y da paso a una ola más lenta.

Bingin Bali
En la ola al fondo si os fijáis bien veréis a alguien gozándola

Al situarse un poco más al norte en la península de Bukit, se encuentra un poco más protegida que playas como Uluwatu, por tanto recibe menor tamaño. A pesar de ver que estaba algo más pequeño, la calidad que se podía apreciar en cada ola cuando rompían me hizo decidirme a probar.

Bingin
Intentando buscar sombra

Aquí también tenéis un fotógrafo a pie de playa. ¡Yo por suerte tenía a Hebé dándole al click!

Bingin beach
Vistas desde uno de los warungs a pie de playa

Con algo más de tamaño que el primer día, volvimos a Balangan con la marea un poco más baja. Aquí si pude empezar a ver la calidad de esta ola.

Balangan tubo surf

 

Balangan surfing

Tras un par de horas en el agua, llegó la serie más grande, y nos cazó a todos. Yo tuve la mala suerte de estar justo en la zona de impacto, y intentando pasar una ola, la fuerza de esta me llevó contra el arrecife abrazado a la tabla. El resultado, un agujero en el canto de la tabla, y no más surf por ese día. Fuimos a dejar la tabla a reparar, y mientras bajamos a relajarnos a la pequeña playita de Uluwatu. Solamente es accesible en marea baja o media a través de una cueva. En la playa encontraréis un barquito varado en la arena muy chulo para hacer un par de fotos de postureo en Bali.

Consejo: Nunca bajéis a la playa de Uluwatu con marea media subiendo o tendréis problemas para salir.

Playa Uluwatu
He aquí la foto postureo con el barquito

Uluwatu Bali

El gran swell se estaba acercando, y ya la mañana siguiente Uluwatu mostraba una pizca de lo que venía. Período de 20 segundos, vientos leves de off-shore y 6 pies (1 metro y medio). Directo al parque de atracciones.

Surf uluwatu

Uluwatu Bali surf

Uluwatu Bali surf tubo
3 fotos de un baño increíble

Por la tarde, bien saciado ya de las olas de la mañana, fuimos a ver la playa de Dreamland, la única rompiente de arena en la zona. Había escuchado que solamente rompía con la marea baja, ya que con la alta solamente queda una orillera. Llegamos y vimos que salía algo. Y claro… por muy saciado que estés, siempre queda hueco para un par de olas más. Así que había que probarla.

Dreamland Bali
Costaba pillar las olas, pero cuando lo conseguías y te acercabas a la orilla, se ponían bien redondas

Dreamland surf

MIEDO, ADRENALINA Y EUFORIA

El día después, creo recordar que fue ya que no tengo fotos, no lo olvidaré jamás. Por los nervios, la tensión, el acojone, y la adrenalina que se movía por mi cuerpo al mismo tiempo. Entré en Uluwatu con marea alta y olas de unos 2,5 metros. Con un tamaño considerable, y sobre todo en marea alta, al salir de la cueva la corriente te barre literalmente. Tienes que pasar la zona de impacto rápidamente, ya que en esa zona la ola se hace más grande y pesada. Justo ahí, me vino la serie… Me cayeron 4 olas encima, y no sabía dónde meterme. Hacía patos y me abrazaba a la tabla para dar vueltas bajo el agua, y comerme la siguiente de nuevo. Al final, acabé a unos 500 metros de donde había salido, y muy cerca de las rocas. Por suerte, después de esa serie conseguí llegar al pico, eso sí, tras una buena remontada.

Después de pasar por eso, y con el corazón queriendo salirse de mi pecho, decidí colocarme bien arriba en el pico para evitar que me pillasen las series desprevenido. El problema, que al estar tan arriba sería más difícil coger olas. Y eso ocurrió en los primeros intentos, remaba con toda mi alma, pero nada… Tras algunos intentos fallidos, bajé un poco más, y empecé a soltarme. La primera que bajé, tenía una mezcla de adrenalina, felicidad, miedo y no se qué más pude sentir ahí, pero fue increíble. Grité de la emoción, y volví para arriba rápido antes de comerme otra serie. Y así, una tras otra, estaba surfeando probablemente las olas más perfectas, grandes y potentes de mi vida. A pesar de intentar contároslo de la mejor manera que puedo, la palabra para describir ese momento es, simplemente, indescriptible.

THE EPIC DAY

El día más grande, ese 5 de junio que ha dado tantas fotos y vídeos de tubazos perfectos en Bali, optamos por probar en Bingin. Uluwatu no era una opción factible ya. Estaba solamente para surfistas de olas grandes experimentados, o tíos jodidamente locos, como queráis llamarlo, armados con tablones de 7 y 8 pies. Por otro lado, Padang-Padang parecía un hormiguero de tanta gente que había peleando por la misma ola.

Bingin parecía más asequible. Un tubo perfecto, 1 metro y medio rompiendo siempre de la misma forma. Cremallera tras cremallera. Entré con Rubén, un chico de Barcelona que conocí también en Pecatu, mientas Hebé capturaba el momento desde la orilla. Nada más entrar, empezamos a pillar olas increíbles, con bajadas críticas y olas que entubaban con una facilidad pasmosa. En el agua había gente con mucho nivel, que pillaban la ola desde muy dentro en el arrecife, donde no cubría más de dos palmos. Normal que luego hubiese espaldas rajadas y tablas rotas aunque me sorprendió lo poco que fue para lo locos que estaban.

Bingin Bali surf
Poquito a poco abría la cremallera…

Bingin surfing

De repente, empezaron a verse series acercándose desde Impossibles, la siguiente rompiente. Ahora ya tocaba remar a tope por salvarse. El que llegue el último come arrecife… Y desde entonces no paró de subir el tamaño. Cada serie era más grande que la anterior, y la cosa se ponía seria. A la gente le costaba salir, por la corriente, y por el peligro de atravesar la zona de impacto. En cuanto pude pillar una, remé hacia fuera, no sin antes llevarme un par más en la cabeza.

Bingin wave
De esta me salvé por los pelos, escapando hacia la derecha. Otros más a la izquierda no tuvieron tanta suerte

El swell estaba golpeando ya con toda su fuerza la península de Bukit por la tarde. Hora del espectáculo. Fuimos a Uluwatu a ver a los locos tamañeros pillarse las olas de su vida, Bintang en mano.

Uluwatu sunset
No hace justicia la foto al tamaño de estas olas…

Un chico japonés murió ese día en las olas, y mi amigo Morihit fue arrastrado por la corriente y tuvo que remar hacia un barco de indonesios para que le ayudasen. Hay que decir que es un surfista experimentado. No estaba para bromas el asunto.

Os dejo un vídeo de la serie del día al atardecer, cuando estaba el swell en su punto máximo. Simplemente mágico.

 BALANGAN Y EL COCO MALDITO

Con el swell empezando a perder fuerza, pero todavía bombeando, volvimos a Balangan en busca de algo de cobijo. La ola se podía ver rompiendo de esquina a esquina de la playa sin parar. Unos buenos 2 metros con series más grandes. Un baño para disfrutar de surfeadas larguísimas en cada ola, y sufrir las remontadas entre mares de medusas. Una remada era igual a una picadura, de media.

Balangan surf
Sin duda Balangan es una ola que no te puedes quedar sin surfear en Bali

Al salir Hebé me esperaba en uno de los warungs a pie de playa con una sorpresa envenenada. Se había pedido un coco para tomarse mientras echaba fotos, y yo, muerto de sed, me bebí la mitad del agua de coco de un sorbo. Ella me decía que se encontraba mal. Los síntomas para mí aún tardaron un par de horas más en aparecer. Nos acabábamos de beber un coco en mal estado, y el resultado fue 2 días en cama. El famoso “Bali belly”, o estómago de Bali, nos había atacado bien fuerte. Una de las noches fue horrible. Dolores estomacales, vómitos, y sobre todo una falta de energía que no habíamos sentido nunca. Levantar la botella de agua para beber era una tarea complicada. Dos días y una visita al doctor después, parecía que volvíamos a ser nosotros. O algo parecido.

coconut Bali
Hebé y el coco maldito, todavía sin saber los estragos que causaría

 

Derrotados por un coco. Dos días en cama fue el castigo
Derrotados por un coco. Dos días en cama fue el castigo

NUSA LEMBONGAN

Con algo más de fuerzas, nos fuimos a visitar Nusa Lembongan, una de las pequeñas islas entre Bali y Lombok. Tiene 3 olas de gran calidad: Playgrounds, Lacerations y Shipwrecks. La primera, Playgrounds, es un pico con izquierda y derecha, aunque la izquierda abre más y es de mayor calidad. Las otras dos, son derechas.

El primer día, Hebé y yo nos metimos en Playgrounds juntos. El arrecife está algo lejos, y hay que remar un poquito desde el puerto, o bien andar hasta una calita a la izquierda de la bahía y remar desde ahí. Vayas desde donde vayas, verás un coral precioso, lleno de color y de vida. Poco duró la tranquilidad. A Hebé se le enganchó el invento en el arrecife y pensó que se la iba a comer un tiburón… Lo único que se la comió fueron un par de olas por ponerse nerviosa y saltar encima de mí. ¡Cosas que pasan! Estaba la marea muy baja, nada apropiado para principiantes, así que pillé un par de olas y fuimos a tierra firme donde no hubiese corales asesinos.

Por la tarde fuimos a visitar The Devil´s Tear, un paisaje rocoso chulísimo para ver el atardecer.

Nusa Lembongan
Devil´s Tear en Nusa Lembongan, un sitio perfecto para un atardecer y una Bintang

Hebé recayó con el dolor estomacal (el maldito coco aún haciendo de las suyas), así que le tocó quedarse de nuevo en cama. Yo aproveché para escaparme y darme mi baño de nuevo en Playgrounds. Ya sabía que con marea muy baja era peligroso, y con la alta no funcionaba, así que llegué un poco después de la alta para surfear en marea media. Un acierto. La ola empezó a funcionar cada vez mejor, con paredes bien levantadas y largas perfectas para practicar giros. Súper divertido.

No tuve tiempo para probar las otras olas, pero pude ver Lacerations, y tenía una pinta exquisita. La próxima vez será. Tampoco pudimos ir a bucear, pero recomiendo hacerlo aquí, por lo bonito de los corales y para ver mantas raya, que hay un montón.

Consejo para ir a Nusa Lembongan: Ir hasta Sanur y buscar los fast boats. Hay servicio público y empresas privadas. Los públicos no eran precisamente más baratos, así que lo que recomiendo es dar un paseo y preguntar precios en cada empresa y coger el más barato. Al final hacen todos lo mismo. Precio normal: 300.000 rupiah ida y vuelta (unos 20€).

 

ÚLTIMOS DÍAS EN BALI

Tras dos días en Nusa Lembongan, volvimos a Bali por unos días antes de poner rumbo a Lombok. Me quedaban aún un par de olas pendientes por surfear…

Probé primero a mirar Uluwatu. Parecía poca cosa desde fuera, así que bajamos a la playa a meditar un poco si merecía la pena. Vaya que si mereció la pena. Surfeé el inside corner, el pico más hacia la derecha en marea súper baja. Era tubo tras tubo, cayendo sobre arrecife seco. Tan seco que se podía ver saliendo a pocos metros de donde rompía la ola. ¡Este día me pegué los tubos más largos de todo el viaje! Y eso que no me convencía mucho…

Uluwatu surf
Había algunos cámaras en el agua y tuve la suerte de que me pillasen esta para el recuerdo

Al salir me encontré con Ángela y Juanma, dos buenos amigos que conocí en Australia, y quedamos para surfear al día siguiente. Fuimos a Impossibles, la ola que se encuentra entre Padang-Padang y Bingin. Es una izquierda larga, muy larga, que también rompe sobre arrecife. Dicen que se llama Impossibles porque es muy difícil conectar todas las secciones y surfearla entera. No me lo creía mucho cuando pillé mi primera ola bien metido y la surfeé haciendo infinitos giros casi hasta Bingin. Me la hice entera, y un poquito más por las dudas. También recuerdo que nos comimos una serie enorme de 6 o 7 olas, y me decidí a remontar más rápido que los demás, y pillé una de la serie mientras todos seguían abajo. Acabó siendo un buen tubo… Me gustó mucho esta ola.

Impossibles Bali

Me quedaba solo un día en Bali antes de salir en dirección a Lombok, y una espinita clavada. Padang-Padang. La ola que produce los mejores tubos de la isla. Una mezcla del respeto que le tenía y la cantidad de gente que llenaba el pico los días anteriores me habían mantenido alejado de ella. Pero había que intentarlo. Fui temprano, vi que había poca gente en el agua, y vi el momento. No estaba épico. Estaba un poco tocado por el viento, con un metro y medio a dos metros las series. Igualmente, seguía generando tubos. Remé muchas, y pillé pocas. Entre el respeto que aún tenía, y que el viento hacía la ola un poco mutante, fueron solo 3 en las que me atreví a ir con todo. Con todo me fui a buscar caracolas al fondo del arrecife en la primera. Una caída brutal, de esas que hasta te felicitan. Las dos siguientes ya me sirvieron para quitarme la espinita, y dejarme con ganas de más para la próxima.

Para relajar los músculos y la mente, fuimos a por un masaje balinés de cuerpo completo de 45 minutos que nos dejó en la gloria. Y con todo esto, estábamos listos para embarcar hacia Lombok, para acabar después nuestro viaje visitando Ubud y Canggu. Pero esto os lo contaré la próxima ocasión. Ahora os dejo con unos consejos para los que tengáis pensado un viaje a Bali.

CONSEJOS ÚTILES EN BALI

Para surfistas:

1- Cómprate unos escarpines. Hazme caso, son una buena inversión contra cortes en los pies con el arrecife. Irás mucho más seguro al agua y la confianza te hará coger más olas (o pegarte más tortas).

2- Si eres principiante, evita las mareas bajas. Hacen mayor el riesgo de golpearte o cortarte con el arrecife. Surfea en marea media o alta.

3- También para los principiantes, evita surfear en sitios como Bingin y Padang-Padang. Son olas difíciles, para surfistas experimentados y muy competidas. Uluwatu, Impossibles y Balangan son asequibles para surfistas con algo de conocimientos y con un tamaño moderado y suficiente marea. Si eres totalmente principiante, puede que las playas de arena de Kuta o Canggu sean más apropiadas para ti.

4- Si vas a moverte mucho, no lleves más de una tabla, a no ser que tengas un lugar donde dejar tu equipaje mientras viajas. Viajar con una tabla en moto más tu equipaje está bien, pero con más se complica el asunto. Además puedes comprarte otra tabla en Bali en caso de romper la tuya.

Para todos los viajeros:

5- Viajar con poco equipaje. Al final, acabarás utilizando dos bañadores y unas pocas camisetas. No hace falta mucho abrigo (en los meses de verano al menos), con una sudadera sobra.

6- Llevar antimosquitos. Hay bastantes, y algunos pueden transmitir enfermedades como el dengue. Mejor prevenir.

7- Ve a los warungs locales. Está guay ir al local más “fancy” y moderno de todos y pedir un bowl de açaí con frutas y semillas (adelante si te sobra el dinero). Pero si quieres probar la comida indonesia tradicional, tienes que ir a comer a los sitios donde los locales van. A esos que no se ven tan bonitos ni limpios, ni aparecen en TripAdvisor. Aventúrate y prueba a comer en el local que peor pinta tenga. Además, te saldrá muchísimo más barato. El mejor plato que comí, me costó alrededor de 1 euro.

8- Las pizzas “italianas” no son lo que esperas. Pan, salsa de tomate, dos ingredientes colocados estratégicamente, y un par de hojas. Si tienes hambre, cómete un Nasi Goreng.

9- Cuidado con el picante. Si eres de paladar sensible y no toleras muy bien el picante, asegúrate de decir que te pongan tu plato “No spicy”. Muchas veces he sudado y lo he pasado mal comiendo por esto.

10- Contrata un seguro médico. A nosotros nos salvó el tenerlo, ya que se encargaron de todos los costes del hospital y medicamentos. Yo tengo el seguro de Chapka para Work and Holiday en Australia, pero hay para viajes de todo tipo en todo el mundo.

11- Utiliza Uber. Es mucho más barato que los taxis.

12- Beber siempre agua embotellada. Hasta los locales lo hacen, y lo recomiendan. Por algo será.

13- Negocia todo lo negociable. Ropa, reparaciones de tablas, fotos, souvenirs, alquileres, etc. Te dirán un precio alto, pero muchas veces están dispuestos a bajar hasta a menos de la mitad del precio original. Quedan excluidos precios de restaurantes, hoteles y este tipo de cosas que en general no son negociables.

14- Llevar el carnet de conducir internacional. La policía para a todos los extranjeros, y si no lo llevas te dirán que les tienes que pagar (igual que si no llevas casco). Realmente, son totalmente corruptos. No es legal que te pidan dinero, pero lo hacen. Lo ideal es que lleves el carnet. Pero si no lo llevas, te recomiendo dos cosas. Si lo ves factible, ni pares. Si no hay ningún policía cerca de una moto o coche, no te perseguirán. En caso de que te paren y te pidan dinero, diles que tienes que llamar a tu embajada. Como no pueden pedirte dinero, lo más probable es que te dejen ir. Y por si acaso no queda más remedio que pagar, intenta siempre llevar un poco de dinero en la cartera, y el resto escondido. Haz como que no tienes más y te aceptarán lo que lleves.

15- Alquila la moto por el tiempo más largo que creas que la vayas a utilizar (si es que vas a alquilar una moto). Al final, aunque no la utilices un día o dos, te sale a cuenta igual. Igualmente, la utilizarás a diario. Si alquilas por días individuales, no pagues más de 50.000 rupiah .

16- Asegúrate de que tu habitación tenga aire acondicionado o al menos un buen ventilador. O púdrete cubierto en sudor entre tus sábanas.

17- Cuidado con los monos. Roban y atacan (lo de que atacan lo se por experiencia propia). Guarda todo lo que puedan agarrar antes de que no lo vuelvas a ver.

18- Prueba el teran bulan. Se trata de una torta o pancake de varias capas con chocolate entre medio y otros ingredientes a elección. Se encuentran en puestecitos pequeños tipo moto con vidriera en la calle. Por 1 euro comen dos personas fácilmente.

19- Cuidado en el cambio de divisas. En algunos lugares, te engañan sin que te des cuenta y te dan menos dinero. Lo cuentan una vez despacito para que lo veas. Después lo vuelven a contar de nuevo y tiran un par de billetes al cajón. Cuéntalo siempre tú mismo con los billetes en tu mano.

20- Ve a darte un masaje balinés. Por 5 euros tienes una hora de masaje. A ver dónde encuentras eso.

Si llegasteis hasta el final y os gustó, ¡podéis suscribiros a mi blog para no perderos el próximo capítulo! Solo tenéis que introducir vuestro email arriba de la página, a la derecha.

¡Y por supuesto para cualquier duda podéis poneros en contacto conmigo, y os ayudaré lo mejor que pueda!

 

Student visa VS Work and Holiday – Coste real

Student visa VS Work and Holiday – Coste real

Si te estás planteando la opción de venir a Australia, antes o después te surgirá el dilema de qué visado solicitar. El tema se puede poner engorroso por todo el papeleo que supone, además de requisitos y sobre todo, su coste. Por eso he decidido hoy escribir este post para comparar cuánto te va a costar realmente tu visado.

En este caso vamos a comparar las dos opciones más comunes, el visado de estudiante y la Work and Holiday. Suelen ser las opciones preferidas porque ambas te permiten trabajar legalmente en Australia. Lo voy a explicar de un modo práctico con algunos ejemplos para que sea más comprensible.

¿Qué tengo que pagar?

Hay varias cosas a tener en cuenta como costes. Algunas de ellas a simple vista ni siquiera son un desembolso real, pero tienen implicaciones directas sobre tu bolsillo (tema impuestos). Vamos a verlo todo detalladamente a continuación para cada visado. Para simplificar y poder compararlos, consideraremos en ambos casos que la estancia va a ser de 12 meses. Para las cantidades en dólar australiano (AUD) pondré una conversión al euro aproximada, pero hay que tener en cuenta que el tipo de cambio puede variar.

Student Visa

  1. Tasa del visado. Lo primero de todo, y al igual que en la Work and Holiday, vamos a tener que pagar por el visado una tasa. Su coste aproximado es de 550 AUD ~ 400€.
  2. Seguro escolar obligatorio. Los estudiantes extranjeros en Australia tienen que contratar el “Overseas Student Health Cover”, OSHC, o Seguro de Salud para Estudiantes Extranjeros. Su coste aproximado es de 510 AUD ~ 370 €.
  3. Coste del curso elegido. Este gasto es el más variable, ya que depende de qué queramos estudiar, en qué escuela, cuántos días por semana haya que asistir, etc. Un ejemplo aproximado de un curso de inglés para obtener un visado de un año podría ser 6500 AUD ~ 4.697 €.

En total sumando los 3 puntos tenemos 5.467 €.

Work and Holiday Visa

  1. Tasa del visado. En este caso el coste es de 450 AUD ~ 325 € aproximadamente.
  2. Seguro opcional de salud. En este caso no es obligatorio contratar un seguro, pero sí muy recomendable, puesto que cualquier imprevisto, enfermedad o accidente te puede salir muchísimo más caro. El precio de uno de los seguros más conocidos y baratos como el de Chapka cuesta 432€.
  3. Obtención del título de inglés. Si no tienes la suerte de haber realizado estudios en primaria, secundaria o superiores en inglés, o ya tienes un título de los que se aceptan para este visado (ver detalles), tendrás que pagar por el examen. El coste aproximado es de 200 €.
  4. Traducción de título universitario. A no ser que tu universidad ya te lo de en inglés, o tengas el título europeo, es recomendable traducirlo. Estimamos un coste de 50 €.
  5. Envío postal de los documentos. Para este visado no es posible enviar los documentos online. Es necesario enviarlos por correo ordinario a Berlín. Y si no quieres quedarte sin el visado (sólo dan 600 en un año), más vale que lo envíes por correo urgente. Te saldrá por unos 40 €.
  6. Impuestos. Aquí viene lo interesante, ya que casi nadie lo tiene en cuenta al comparar. Resulta que con la nueva ley, el tan conocido “backpacker tax”, los que vienen a Australia con la Work and Holiday tienen que pagar un 15% de impuestos desde el primer dólar ganado hasta llegar a 37.000 AUD. Desde ahí se equipara a los residentes y estudiantes internacionales con un 32,5%. Además, también nos retienen un 65% de la Superannuation. Para quien no lo sepa, la Superannuation es un fondo que los empleadores pagan aparte del salario para cuando llegue el momento de la jubilación. Es como un plan de pensiones que tienen que aportar obligatoriamente cada vez que te pagan tu salario. En concreto, tienen que aportar un 9,5% del salario como mínimo. Antes nos podíamos llevar todo al salir de Australia, pero ahora solamente un 35%. Los estudiantes al ser tratados como residentes, tienen otras reglas más ventajosas. Os dejo las tablas con los porcentajes exactos.

En este caso, antes de tener en cuenta los impuestos, nos saldría todo por 1.047 €.

tax work and holiday
Impuestos para Work and Holiday

 

taxes residents Australia
Impuestos para estudiantes

Como se puede ver, la diferencia está en los primeros tramos, hasta los 37.000 AUD. Los estudiantes no tienen que pagar nada hasta 18.200 AUD de ingresos, y después pagan un 19% desde ahí hasta 37.000 AUD. Por el otro lado, los de Work and Holiday pagan un 15% desde el primer dólar hasta 37.000 AUD, por lo que salen perdiendo al no tener el tramo libre de impuestos.

Para verlo de modo mas práctico, voy a poner un par de ejemplos como dije. Vamos a asumir que los gastos que estimamos arriba son correctos. En ese caso, el coste total del visado para los estudiantes será de  5.467 € aproximadamente, sumando todos los puntos. Para los de Work and Holiday será de 1.047 € más la diferencia en impuestos que vamos a calcular en los ejemplos.

Ejemplo nº1:

Juan viene a Australia con la Work and Holiday. Durante su estancia de un año, Juan ha ganado 28.000 AUD. De esta cantidad se le retiene el 15%, lo que supone 4.200 AUD. Además, Juan tenía en su fondo de Superannuation 2.660 AUD (28.000 x 9,5%). De esa cantidad, al salir de Australia el gobierno le retiene un 65%, es decir, 1.729 AUD. En total, Juan habrá pagado 5.929 AUD de impuestos. Al cambio serían unos 4.280€. Sumado al coste de todos los puntos de arriba, tenemos un total de 4280 € + 1047 € = 5.327 €.

Ahora supongamos que Juan hubiese venido con un visado de estudiante durante un año. Supongamos que gana los mismos 28.000 AUD. En este caso Juan no pagará nada por los primeros 18.200 AUD. Tendrá que pagar solamente un 19% sobre 9.800 AUD, lo que supone 1.862 AUD, unos 1.345 € En cuanto a la Superannuation, podrá llevárselo todo, los 2.660 AUD al salir de Australia. Sumando todos los puntos de arriba más los impuestos tenemos un coste total de 1.345 € + 5.467 € = 6.812 €.

La diferencia en este caso, como podemos ver, no es tan grande como podríamos pensar en un principio. Exactamente, como estudiante Juan pagaría 1.485€ más. Esto contrasta un poco con el primer pensamiento de que como estudiante le saldría unos 6.500 AUD más caro al tener que pagar el curso. Pero al final, no es tanto como habríamos podido imaginar.

Ejemplo nº2:

Elena viene a Australia después de conseguir su visado de Work and Holiday, y después de todo su año, ha ganado 20.000 AUD. Después de aplicar el 15%, sabemos que paga 3.000 AUD de impuestos. De los 1.900 AUD que tenía de Superannuation, le retienen 1.235 AUD (65%). En total son 4.235 AUD, lo que en euros son unos 3.060 €. Junto con los otros gastos, tenemos un total de 3.060 € + 1047 € = 4.107 €.

Suponiendo que Elena hubiese optado por un visado de estudiante de un año, y que hubiese ganado los mismos 20.000 AUD, tendría que pagar un 19% de impuestos sobre 1.800 AUD (el exceso sobre 18.200 AUD libre de impuestos), lo que serían 342 AUD, unos 247 €. En este caso, se lleva limpios los 1.900 AUD de Superannuation. Junto con el resto de gastos, tenemos un total de 247 € + 5.467 € = 5.714 €.

En este caso, como estudiante Elena habría pagado 1.607 € más que con el visado de Work and Holiday. Algo muy similar al caso anterior.

CONCLUSIONES

Lo que quería mostrar aquí, es que al fin y al cabo, si quieres estar un año en Australia, las diferencias no son tan grandes. A veces la gente ve los precios de los cursos y piensan que es mucho más caro que la Work and Holiday, pero la realidad es que tras la entrada del “backpacker tax”, los impuestos hacen que la cosa se iguale bastante.

Algo a tener muy en cuenta es que solamente se dan 600 visados para Work and Holiday en un año, un límite que no existe para el de estudiante. Además, tiene más requisitos (como el nivel de inglés y los 2 años de estudios superiores) que no todo el mundo tiene y por lo que no pueden optar al mismo. Esto hace que el visado de estudiante sea una opción más fácil en muchos casos. También se debe tener en cuenta que los costes estimados no se pagan de una sola vez. Los impuestos se van pagando poco a poco, y en general, los cursos se permiten pagar a plazos, lo que facilita que más gente se lo pueda permitir.

Ya depende del caso de cada uno y sus objetivos. Si lo que quieres es estudiar inglés o algún otro curso, está claro que tu visado es el de estudiante. Si no te interesa estudiar y solo quieres viajar y trabajar, ve a por la Work and Holiday. ¿Y si quieres esto último y no tienes los requisitos necesarios? No te preocupes, hay cursos a los que solamente tienes que asistir un día a la semana (o menos) y el resto lo puedes dedicar a vivir el sueño australiano.

Cualquier duda que tengas, puedo asesorarte de forma totalmente gratuita. ¡Ponte en contacto conmigo!

 

¡Hasta pronto!

 

 

 

Y las olas volvieron a la Gold Coast

Y las olas volvieron a la Gold Coast

Sí, hacía mucho tiempo que no escribía, lo sé. Así como dos meses. Eso ya de por sí refleja lo ocupado que he estado durante todo este tiempo en la Gold Coast. Bueno, por supuesto que he tenido unas horas libres, pero una barbacoa en la playa con los amigos en esos ratos no era algo que pudiese rechazar… En fin, después de tanto tiempo, haré un resumen pasando por todo lo que me ha ocurrido por Australia en este tiempo. El surf lo dejaré para el final.

Como ya os comenté en mi último post, la insistencia dio sus frutos y conseguí un segundo trabajo en Pizza Hut, sumándolo al de la heladería. Ya se como suena… pizza y helado, ¡vaya combinación! Difícil mantener una dieta sana así, pero bueno ahí estamos haciendo lo que se puede.

La verdad que no ha sido fácil compaginar dos trabajos en hostelería en temporada alta, con más de 40 horas de trabajo por semana y pocos, o a veces ningún día libre. Ahora parece que se relaja un poco más la cosa y puedo disfrutar algo más de lo que tengo por aquí. Bueno, hay que decir que ahora tengo un tercer trabajo como community manager para una nueva empresa española. ¿Suena de risa decir tercer trabajo verdad? ¡Pues así voy yo!

Descubriendo la fauna australiana

Aparcando el trabajo ahora, vamos al lío con lo verdaderamente interesante. Anteriormente dije que aún no había visto ni canguros ni koalas, así que era hora de cambiarlo. Juan y Jaime de Dingoos me invitaron a pasar un día con ellos y con sus students españoles en Currumbin Wildlife Sanctuary, donde podría ver esos animales y muchos más. Serpientes, cocodrilos, demonios de tasmania, dingos… Una pasada.

Selfie canguro

Este canguro se hizo muy buen amigo mío, tanto que me acercó la cara hasta casi darme un beso. O un mordisco, quien sabe…

Unas navidades diferentes

Entre unas cosas y otras, se acercaban las navidades, mis primeras en verano. Suena como algo erróneo. ¿Navidades y calor? ¡No puede ser! Pues sí, Australia is different. Aquí Papá Noel debe venir en bañador. Así, en bañador, surfeé en Snapper Rocks la mañana del día de Navidad con mi compañero de piso Troy, su novia Emma y su hermano Adam.

Surf navidad Australia

Troy me había invitado a pasar el día de Navidad con su familia y comer juntos, algo a lo que no pude decir que no. ¡Comer en Navidad con una familia australiana es una oportunidad única en la vida! Así que después de surfear fuimos a casa de sus padres. Para aportar algo español llevé un playo de jamón serrano y una tortilla de patatas.

Navidad Australia

Estuvo genial, la familia de Troy es increíble y me lo pasé genial. Sobre todo con su padre, que el 90% de lo que dice son chistes. Imposible no reírte.

Para pasar la Nochevieja fuimos a Byron Bay algunos amigos. Buscamos una barbacoa en la playa y a cocinar. Simple y genial al mismo tiempo. Habíamos oído que había una fiesta en la playa, así que fuimos a buscarla para celebrar allí el cambio de año. Eso ya no fue tan simple… estuvimos dando vueltas casi 2 horas de un lado para otro. No había manera de encontrar la dichosa fiesta. A falta de poco tiempo para la medianoche, encontramos a un grupo de gente que nos guió hasta allí. ¡Por los pelos, pero pudimos llegar a tiempo para festejarlo con una cerveza en la mano!

Nochevieja Byron Bay

Coolangatta crew

Y hablando de amigos, es increíble el grupo que hemos ido formando poco a poco. Cuando llegué a Coolangatta, no sabía de ningún español que estuviese aquí. La mayoría normalmente van a Surfers Paradise, pero como ya comenté, ese no era sitio para mí. Sin embargo, al poco tiempo fueron llegando algunos con la Work and Holiday como Dani, Airam y Laura, y también con la student visa como Miki, Alfonso, Santi… ¡Cada día somos más! Además, siempre nos juntamos con otros chicos de todas partes del mundo, haciendo un grupo más heterogéneo.

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La verdad que el ambiente no podría ser mejor, tenemos una comunidad genial.

Australia day Burleigh heads
Celebrando el Australia Day con una BBQ en Burleigh Heads

En enero llegó Hebé, que desde entonces me acompaña en esta aventura australiana. Ella tiene un visado para estudiar inglés por 6 meses. Desde entonces hemos hecho algunas escapadas para explorar un poco más Australia. Os dejo algunas fotos a continuación.

Currumbin Valley

Currumbin Valley
Buscando canguros salvajes por Currumbin Valley

 

Currumbin Valley
Y haciendo un poco el mono…

Natural Bridge

Natural Bridge Springbrook
Visitando Natural Bridge en Springbrook con Alfonso

Yamba & Angourie

 

Angourie Blue Pool
Blue Pool en Angourie, cerca de Yamba

Purling Brook Falls & Warringa Pool

Springbrook es un parque nacional bastante grande, y esta vez fuimos a hacer una ruta hasta llegar a la cascada de Purling Brook y después continuamos hasta Warringa Pool. Mereció mucho la pena.

Springbrook national park
Al borde del precipicio en Springbrook

 

Springbrook mountains
Vistas preciosas desde arriba

 

Poorling Brook Falls
Poorling Brook Falls

 

Warringa Pool
Spanish mafia en Warringa Pool

Y por último, hablemos de surfing…

Desde mi últmo post, que hubo un buen swell que trajo olas de calidad desde Snapper Rocks hasta Kirra, la verdad que ha habido bastante escasez de algo así. Según los locales, el año pasado tuvieron en estas fechas 4 meses de swell constante con condiciones perfectas todos los días. Este año parecía que se estaba retrasando un poco…

Donde siempre hay olas, es en D-bah, la playa más consistente de por aquí. Incluso con un mar pequeño siempre te puedes pegar un baño, como el de la foto de abajo. Esto fue antes de caer de espaldas contra el fondo y quedarme con la espalda hecha un ocho durante un par de días.

Surf Duranbah Gold Coast
Una olita en D-Bah, lo único que tengo inmortalizado desde la última vez

Por fin la semana pasada vimos la luz con un swell que nos dejó muy buenas olas de nuevo en el Superbank. Eso sí, había miles de personas esperando para que llegasen estas olas, así que tocó batallar para coger olas. Ya se pueden ver muchos pros en el agua como Mick Fanning, Joel Parkinson, Stephanie Gilmore, Bede Durbidge y muchos más. Se nota que se acerca el Quiksilver Pro Gold Coast, la primera parada del tour 2017.

Kirra surf Gold Coast
Kirra bombeando la semana pasada. Surfer desconocido. Foto de Alex Ribera.

 

Mick Fanning Duranbah
Con Mick Fanning en D-bah

Para los que hayáis llegado hasta el final del post, muchas gracias por seguirme. Si alguien está interesado en venir a Australia y vivir esta experiencia como yo lo estoy haciendo, podéis contactarme para cualquier pregunta.

Un saludo!

1 mes viviendo en Coolangatta

1 mes viviendo en Coolangatta

¿Sabíais que en Australia hay el doble de canguros que personas? Es solo una estimación, pero aproximadamente viven entre 40 y 50 millones de canguros en el país, mientras que el número de personas ronda los 25 millones. Puede parecer que los canguros dominan las ciudades como lo hacían los delfines en un episodio de Los Simpsons, pero si os digo la verdad, ¡no he visto ninguno todavía! Y no, koalas tampoco. Pero oye, queda mucho tiempo por delante, y esto solo acaba de empezar.

Ya hace algo más de un mes que aterricé en Australia, y me apetece enseñaros un poco cómo está siendo mi vida aquí hasta ahora y contaros algunas anécdotas y curiosidades sobre este país.

VIVIENDO EN COOLANGATTA

Una de las decisiones de las que más me alegro de haber tomado, es la de vivir en Coolangatta. También fue una de las más difíciles. Como os comenté en el post sobre mi primera semana en Australia, llegué a Gold Coast con la idea de quedarme cerca de Surfers Paradise en un principio, sobre todo por la facilidad de encontrar trabajo. Además, fui muy bien recibido allí por el grupo de españoles, e hice buenos amigos. Sin embargo, no acababa de convencerme el ambiente de aquella zona, puede que por el hecho de ser un lugar pensado para el turismo, y sobre todo, porque las mejores olas no están precisamente en Surfers Paradise, a pesar del nombre.

En Coolangatta no conocía a nadie aún, pero me transmitió muy buenas sensaciones. Cuando Troy, ahora mi compañero de piso, me dijo que me había elegido a mí para ocupar la habitación disponible, no me lo pensé ni un momento y me vine contentísimo. Ahora vivo con él y su novia Emma. Los dos surfean y son muy majos. También suele haber alguien ocupando la otra habitación con Airbnb, pero para alquileres cortos.

EL PUEBLO DEL SURF

De la gente que vive en Coolangatta, la mayoría surfea. Es muy común que los coches lleven tablas encima, o que los niños vayan a coger unas olas después de clase con los amigos o con la familia. También hay turismo, pero quien viene aquí suele ser para surfear, lo que le da buen rollo al lugar. Digamos que no es un turismo de “postureo” y fiesta como en otros lugares.

Viviendo en Coolangatta - Gold Coast

Eso de madrugar para ser primero en el agua y coger más olas… está complicado. Hay que tener en cuenta que los Australianos se suelen levantar y acostar mucho más temprano de lo que estamos acostumbrados en España. Por tanto, lo de “madrugar” y levantarte a las 7 de la mañana para ir a surfear, aquí ya no es tanto madrugón. El sol sale aquí a las 4:30 de la mañana, por lo que a esa hora ya empiezan a llenarse las playas de surfistas. Si llegas a las 5 aún surfeas con algo menos de gente, pero después de eso, toca pelear por las olas.

CONSIGUIENDO LOS PRIMEROS TRABAJOS

Mi primera semana aquí fue dura en cuanto a búsqueda de trabajo, ya que mis largos paseos repartiendo currículums no dieron resultado. No obstante, seguí insistiendo, ahora centrándome solamente en Coolangatta, y los resultados han ido apareciendo poco a poco.

Husmeando los grupos de Facebook vi una oferta de trabajo en una heladería. Contacté inmediatamente con ellos, y resulta que la heladería estaba a escasos 15 metros de mi casa. No podía ser mejor. Es una heladería italiana llamada My gelato, en Kirra. Nunca había probado un helado tan bueno, todo un peligro… En fin, el trabajo está muy bien, pero solamente me daban algunos días a la semana, a media jornada, con lo que sólo me daba para cubrir gastos.

My gelato Kirra

Seguía necesitando trabajar más para recuperar el dinero gastado (el coche tiene parte de culpa, pero es una buena inversión) y poder incluso ahorrar algo. Así que entretanto fui haciendo pequeños trabajos que me iban saliendo. Di un par de clases de surf privadas con gente que me lo pidió directamente, ya que para trabajar en una escuela de surf hace falta bastante papeleo (si queréis aprender a surfear en Coolangatta enviadme un mensaje). También estuve 3 días lijando puertas, sus marcos y rodapiés hasta acabar bañado en polvo blanco y con la espalda hecha un ocho. Lo bueno, que era en mi propia casa para ayudar a mi compañero a pintarla. Trabajando sin salir de casa. Y como me gustó el olorcillo a pintura, me fui con unos amigos a una empresa constructora que nos puso a pintar vallas de blanco por una miseria. Totalmente ilegal el sueldo, pero oye, era dinero y mientras no hay otra cosa había que tirar con algo.

Hace algunos días me llamaron para una entrevista en Pizza Hut, y tras hacerla me dijeron que me llamarían. Vamos, lo típico. Pero como soy muy pesado, me presenté allí de nuevo unos días después. Aún no habían decidido y me dijeron que me llamarían a final de la semana. Mi móvil no sonó esos días nada más que la alarma para ir a surfear. Así que ayer, siendo más pesado todavía, me volví a pasar a preguntar. Y mira por donde, ¡la insistencia me ha dado el trabajo! Toca hacer masas y repartir pizzas con el coche.  Ya decía yo que era una buena inversión, ¿no? Pues eso, que entre las pizzas y los helados, va a ser un reto cuidar la alimentación, pero bueno, challenge accepted.

¡SURFING Y MÁS SURFING!

¿Y las olas qué? Imagino que algunos os lo estaréis preguntando, ya que era una de las principales razones para venir aquí. La primera semana no hubo mucha suerte y me mantuve seco, pero desde entonces la cosa cambió y hay olas casi todos los días. Es cierto que hasta ahora no han entrado olas perfectas, y en general la mayoría de los días han sido olas normalitas. Aún así, si que ha habido un par de días muy buenos, incluyendo ayer mismo que había unos tubos en D-bah bastante interesantes.

Surf Snapper Rocks

Aquí el surf es parte de la rutina. Normalmente, me despierto temprano, miro la webcam, desayuno, y a surfear. Un bañito de buena mañana te despeja y hace que el resto del día se haga mucho más fácil. Además, el hecho de surfear en agua a 22-23 grados lo hace aún mejor. Nada de neoprenos gordos ni frío. Con un bañador o un neopreno corto como mucho es más que suficiente.

CUMPLEAÑOS EN BYRON BAY

Este año me tocó celebrar mi cumpleaños en Australia, así que decidí hacer algo diferente y visitar Byron Bay con mi amigo Omar, de Jávea. Bajamos los dos cada uno con su coche, porque pensábamos dormir en ellos, y eso hicimos. Colchón al coche, tabla de surf y algunas cervezas. Para qué pedir más. Nos dimos un baño en Tallows Beach con unas olas bastante potentes, aunque algo movido. Casualidades de la vida, allí estaba Juanjo Fernández, quien pasó el verano en Razo dando clases de surf al igual que yo. Y si no os parece suficiente casualidad, luego fui a visitar a Pau, quien había sido mi compañero de piso en Portugal unos meses atrás. ¡El mundo es un pañuelo! Al día siguiente volvimos a surfear a la misma playa, y las olas estaban increíbles. Un metrito muy limpio que daba gusto surfear.

Surf Byron Bay

A parte de surfear, también dimos una vuelta para ver un poco cómo era Byron. Me sorprendió sobre todo que casi todo el mundo anda entre los 20-35 años. Es como una comunidad de jóvenes, con un ambiente muy hippie y en un lugar exótico y muy natural. En algunos sitios incluso parecía que me estaba metiendo en la selva.

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Y a la vuelta de Byron, llego a casa y me encuentro en mi habitación un regalito de Troy. Como no podía ser de otra forma, era una caja de cerveza con dedicatoria incluida. Al más puro estilo aussie. A la semana siguiente fue su cumpleaños y le devolví el regalo con una tortilla de patatas made in Spain. Hasta yo me sorprendí de lo buena que estaba, ya que era la tercera que hacía.

cerveza Corona

SEGURIDAD EN AUSTRALIA

Una de las cosas que más me han sorprendido es la seguridad que se siente viviendo aquí. No voy a decir que la gente aquí no robe, porque siempre hay excepciones, pero si que puedo asegurar que en general no ocurre tanto como en España y resto de Europa. Tampoco suelen tener la necesidad, ya que casi todo el mundo vive bastante bien. Por ejemplo, para mi fue increíble ver que mucha gente deja la puerta de su casa abierta, incluso cuando se van. En un caso incluso me dijeron que no sabían donde estaban las llaves, y que tampoco las necesitaban. Alucinante. También he visto gente que deja el coche abierto, e incluso las llaves en el contacto. No les preocupa que alguien robe, porque simplemente no pasa (repito, en general).

Os voy a poner en situación. En muchos lugares, los agricultores dejan la verdura y fruta en un puesto, sin nadie que lo atienda. Solamente se muestran los precios, y tienes una cesta donde dejar el dinero de lo que te llevas. ¿Cómo os suena? Muchos estaréis pensando, buf, pobre agricultor, le van a dejar seco y no va a ver ni un duro en el cesto. Piensa sinceramente, ¿tu dejarías el dinero? Estoy seguro de que muchos de vosotros lo haríais, pero pensad en cuántos de los que conocéis se llevarían la fruta o verdura sin dejar nada. O incluso peor, que se llevasen el dinero… Eso no cabe en la cabeza hacerlo aquí. La honestidad va por delante, y es algo que me encantaría que fuese igual en España.

 ALGUNAS OTRAS CURIOSIDADES

El clima es algo que también puede impactar viniendo de España. Sobre todo por las tormentas repentinas que aparecen por la tarde después de un día soleado de 28º. De repente el cielo se cubre por una nube monstruosa y empieza el espectáculo de luces, también llamado rayos. Eso sí, luego se van y sigue el solazo.

Para rebajar el calor, hace falta hidratarse. Y para ello, los australianos beben mucha cerveza. Pero realmente, mucha. El alcohol es muy caro aquí, y los cubatas que suelen poner en los bares son simplemente ridículos, así que sale más a cuenta un buen zumo de cebada.

No estoy seguro si en el resto de Australia será igual, pero en esta zona de la Gold Coast, es muy común tener en frente de la playa duchas, aseos públicos y barbacoas. Vamos, que puedes vivir en una furgoneta tranquilamente en la playa, que la cocina y el baño lo tienes ahí mismo.

Vivir en Coolangatta

¿TE SUENA BIEN?

Si estás deseando venir a Australia, y necesitas un poco de ayuda con el tema de los visados, estudios o cualquier otra duda, contacta conmigo o échale un vistazo a la guía para conseguir tu visa a Australia.

 

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Guía para conseguir tu visa a Australia

Guía para conseguir tu visa a Australia

Si has entrado a leer este post, puede ser porque tienes decidido ir a Australia, o al menos te estás planteando la posibilidad de hacerlo. O quizás ninguna de las dos, y simplemente te aburres. De cualquier modo, voy a explicarte algunas de las opciones de para conseguir tu visa a Australia.

Como ya he mencionado en los posts anteriores, yo he venido con la Work and Holiday visa, y después de haberla conseguido puedo explicaros ahora cómo hacerlo para que os sea mucho más fácil. Después os hablaré un poco de la Student visa para venir a estudiar a Australia, y del visado de turista. Hay bastantes más, pero yo os hablo de lo que conozco.

Work and Holiday visa, disfruta de Australia un año con posibilidad de trabajar

work and holiday visa australia

Este visado es uno de los más populares en los últimos años para jóvenes. La primera tanda fue en 2014 con 500 plazas que ni se agotaron. Este año ampliaron a 600 plazas, y duraron poquísimo. En un mes habían volado. Suerte la mía que conseguí una de ellas. Cada vez más gente la pide y por tanto mayor competencia hay. Así que si quieres conseguirla en la próxima convocatoria, te aconsejo que te leas muy bien este post con todos los requisitos y consejos para conseguir la Work and Holiday y que no te quedes a las puertas.

Requisitos esenciales

  1. Ser mayor de 18 años y menor de 31 cuando solicitas el visado. Se está hablando de una posible ampliación hasta 35 años, pero no hay confirmación aún.
  2. Tener un nivel de inglés “funcional” acreditado. Esto lo explicaré con más detalle más adelante.
  3. Haber completado al menos 2 años de estudios superiores, como universidad o ciclo de formación profesional superior.
  4. Tener fondos económicos de al menos 5.000 dólares australianos. Esto son alrededor de 3.500 €. Ese dinero es para ti, no es que tengas que pagarlo, es para demostrar que puedes mantenerte en Australia.
  5. Tener pasaporte español (o de alguno de los otros países participantes) en vigor durante el periodo de validez del visado.
  6. No haber disfrutado del visado anteriormente.

Sin los requisitos anteriores no es posible conseguir la Work and Holiday visa. Sin embargo se puede optar a otros visados, como el de estudiante, que explicaré más adelante. Para los que sí cumplan los puntos anteriores, hay que añadir algunos requisitos adicionales.

  1. Estar fuera de Australia en el momento de solicitarla.
  2. No ir acompañado de niños a tu cargo.
  3. Conseguir la carta de apoyo del gobierno. Esto se hace por internet, el mismo día que se abre el plazo para solicitar el visado. Más adelante explicaré cómo pedirla.
  4. Cumplir con los requisitos de personalidad y médicos. En general no suele haber ningún problema con esto. Es posible que si has estado en algún país con algún virus o que consideren peligroso te pidan un examen médico, pero no es lo normal. Yo no necesité examen.

¿Cuándo puedo solicitar el visado?

El plazo se abre el día 1 de julio de cada año, el siguiente en 2017. Aún falta que den la confirmación oficial, pero lo normal es que se renueve sin problema, como los últimos años.

¿Cuántas plazas hay?

La última convocatoria se ofrecieron 600 plazas. Se espera que en 2017 sean las mismas. ¡No penséis que son muchas, que mucha gente está detrás de ellas!

¿Cómo certifico el nivel de inglés?

Hay dos posibilidades, a través de un certificado o habiendo realizado sus estudios o parte de ellos en inglés. Para el segundo caso, se debe cumplir alguno de los siguientes requisitos:

  1. Haber completado todos los años de educación primaria y al menos 3 de secundaria  con enseñanza 100% en inglés.
  2. Haber estudiado al menos 5 años de secundaria con enseñanza 100% en inglés.
  3. Haber completado estudios superiores con una duración mínima de dos años con enseñanza 100% en inglés.
  4. Haber completado al menos un año de estudios superiores en una institución australiana con enseñanza 100% en inglés.

Si no es el caso, entonces es necesario acreditar el nivel a través de un examen. En concreto, necesitas estar en posesión de alguno de los siguientes certificados, obtenidos como máximo en los 12 meses anteriores a la solicitud del visado:

  1. International English Language Testing System” (IELTS) con una puntuación media de 4,5 en los cuatro apartados del examen (la nota máxima es 9).
  2. “Occupational English Test” (OET)
  3. “Test of English as a Foreign Language internet-Based Test” (TOEFL iBT) con una  puntuación de por lo menos 32 de los cuatro componentes del examen.
  4. “Pearson Test of English Academic” (PTE Academic) con una puntuación de por lo menos 30 de los cuatro componentes del examen.
  5. “Cambridge English: Advanced” (CAE) con una puntuación de al menos 147 de los cuatro componentes del examen. Este es válido por algo más de tiempo. Te sirve si te lo sacaste desde el comienzo del año anterior (para la próxima convocatoria será válido en principio desde el 1 de Enero de 2016).

Mi consejo es que hagáis el IELTS o el TOEFL, ya que son los más accesibles y más fáciles de conseguir la nota que piden. En mi caso hice el IELTS, ya que con conseguir un 4,5 de media (no en todos y cada uno de los apartados como en los demás) sobre 9 es suficiente. Yo conseguí un 7,5.

¿Qué documentos necesito?

  1. Formulario 1208 Application for a Work and Holiday visarellenado.
  2. Fotocopia del pasaporte. Tienes que fotocopiar las páginas con tu foto y tu información solamente.
  3. Fotocopia del DNI.
  4. Dos fotografías tipo carné (45 mm x 35 mm). Escribe tu nombre detrás de cada una.
  5. Certificado bancario que demuestre que tienes al menos 5.000 AUD. Es mejor tener algo más extra porque piden tener además de esta cantidad, dinero suficiente para comprar un billete de vuelta. Simplemente ve al banco y pide que te hagan un certificado donde aparezca tu nombre y la cantidad de dinero en la cuenta. No hace falta que aparezca en AUD, vale con que aparezca en €.
  6. Carta de apoyo del gobierno. Se puede pedir presencialmente u online. Consejo: hazlo online, es mucho más rápido. Eso sí, necesitarás familiarizarte con la utilización del DNI electrónico. Actívalo en tu comisaría si aún no lo has hecho, y consigue un lector de DNI para tu ordenador. Haz pruebas en sitios como la DGT para ver tus puntos del carnet. Si no te funciona prueba con otro navegador. Necesitarás que el día 1 de Julio te funcione perfectamente y sepas cómo realizar la firma digital. Es fundamental ser de los primeros para que la carta de apoyo te llegue pronto y poder enviar los papeles rápido. Si has preparado todo con anterioridad, este será el último documento que conseguirás. Puede tardar algunos días. Si no te das prisa puede tardarte hasta 2 semanas. Aquí tienes más información.
  7. Certificado de nivel de inglés, de alguna de las opciones comentadas anteriormente. Una fotocopia es suficiente.
  8. Certificado de estudios superiores, de al menos 2 años. Si tienes el título universitario o un título de ciclo superior, utiliza eso. Si aún no tienes el título o estás aún estudiando pero ya has cursado 2 años, pide un certificado académico donde aparezcan los dos años cursados con las asignaturas.

Tienes el listado oficial de documentos aquí.

Condiciones del visado

  1. No se puede trabajar por más de 6 meses para el mismo empleador, a no ser que lo solicites y te lo permitan.
  2. Se puede estudiar, pero no por un periodo superior a 4 meses.
  3. No puedes incluir a nadie en tu visado. Si tu pareja o un familiar quiere venir necesita su propio visado.

 

¿Cuánto cuesta el visado?

Si te conceden el visado, el coste en los últimos años ha sido de 440 AUD, aunque se estaba hablando de que se rebajaría 50 AUD. Para que te hagas una idea, alrededor de 300 €, dependiendo de si lo rebajan o no y del tipo de cambio.

También deberías tener en cuenta el coste de conseguir el certificado de inglés. La mayoría andan por 200 €. Algunos otros gastos menores pueden ser el de solicitar el certificado académico (depende de la unversidad/centro de estudios) y el envío de los documentos a la embajada australiana.

¿Dónde envío los documentos?

Desgraciadamente, no se pueden enviar online, hay que enviarlos por correo ordinario a Berlín, donde se encuentra la embajada australiana. Consejo: contrata la empresa de envíos más rápida, aunque sea un poco más cara. Hay gente que lo envía por Correos y tarda mucho, a veces incluso como para quedarte sin visa. Es dinero bien invertido, recuerda que las plazas se asignan conforme llegan los documentos, siempre que estén correctos.

Aquí dejo la dirección donde hay que enviar los documentos.

Australian Embassy Berlin
Visa Office
Wallstrasse 76-79
D-10179 Berlin, Germany

¿Se puede renovar?

Afortunadamente, desde el 19 de noviembre se puede solicitar el segundo año de Work and Holiday visa. Para ello hay que realizar después de la fecha mencionada y dentro de tu primer año de Work and Holiday, 88 días de trabajo en el territorio norte de Australia, en determinadas áreas de trabajo. Para más información, entrad en la web del gobierno australiano.

¿Necesito contratar un seguro médico?

En el formulario te preguntan que si tienes seguro médico. Para aclararlo, no es obligatorio tenerlo tenerlo para que te concedan la visa, pero es muy recomendable tenerlo. En Australia todo es muy caro, y más aún la sanidad. Si tienes cualquier problema y tienen que llevarte en ambulancia, o te tienes que quedar en el hospital algún día, puede ser una ruina. Es mejor cubrirse las espaldas e ir despreocupado. Sino te puede salir muy caro cualquier imprevisto.

Te recomiendo el seguro CAP Work and Holiday de Chapka. Tiene unas coberturas muy amplias a muy buen precio. ¡Y cubre el surf!

Student visa, ven a estudiar a Australia

student visa australia

 

El visado de estudiante te permite entrar en Australia para estudiar un curso, ya sea de inglés o vocacional, o incluso un grado universitario o máster. Para poder obtenerla tendrá que ser un curso reconocido (de mínimo 12 semanas). Tu visado cubrirá todo tu periodo de estudios y un tiempo extra dependiendo de la duración de los mismos. Por ejemplo, si la duración de tu curso es de 10 meses la visa será válida durante 12 meses.

Con este visado, se te permite trabajar a media jornada, hasta 20 horas semanales durante el periodo de estudios y hasta 40 horas en vacaciones.

Lo mejor es que contactes con una agencia como Dingoos, que te ayudan a hacer todo el papeleo, te informan de todo lo que necesites y además te ayudan a buscar trabajo y alojamiento. ¡Todo gratis! Son buenos amigos, pregúntame y te pondré en contacto personalmente con ellos o diles que vas de mi parte. ¡Te tratarán genial!

Visado de turista, para pasar unas vacaciones en Australia

Si tu lo que quieres es solamente ir a Australia para viajar, hacer turismo y despreocuparte del trabajo y estudios, puedes conseguir fácilmente el visado de turista. Eso sí, no te permite trabajar ni estudiar. Es válido por 12 meses, pero cada 3 meses tienes que salir del país. Y si piensas quedarte 3 meses en Australia sin trabajar, más te vale tener buenos ahorros, porque no te va a salir nada barato. Aunque si llegas y de repente decides quedarte, siempre puedes contactar con Dingoos y que te tramiten un visado de estudiante desde dentro del país.

CONCLUSIONES

Cada visado tiene sus ventajas e inconvenientes. Libertad para trabajar, estudiar, tiempo de estancia, pepeleos… Son muchos los factores. También hay otros visados como la Skilled Visa o la Sponsor visa.

Si estás interesado en venir a Australia con alguno de los visados que he explicado en este post, contacta conmigo y te ayudaré encantado.

 

¡Nos vemos en el paraíso!

See yaa mate!!

Primera semana en Australia

Primera semana en Australia

¡Si, sigo vivo, no os preocupéis! Me ha costado ponerme a escribir de nuevo, pero primero tenía que asentarme un poco. Y cuando te vas a la otra parte del mundo, sin casa ni trabajo, y con 45 kg de equipaje (tabla de surf y de skate incluidas), lleva un tiempo conseguirlo. Ahora he podido relajarme un poco así que aprovecho para contaros mi experiencia durante la primera semana en Australia.

Equipaje y tabla de surf

Viaje España-Australia

Antes de enseñaros un poco de Australia, os resumo la odisea de viaje. Después de pasar por Madrid con mi tabla de surf y que todo el mundo me mirase raro (con las olas que hay en Madrid puedo imaginarme el por qué), me dirigí al aeropuerto. Cuando ví el pedazo de bicho volante que me iba a llevar hasta Dubai, no daba crédito. El avión parecía un transatlántico con alas, impresionante. 6 horas después, llegué a Dubai. Aquí es donde casi me da un ataque al corazón. Tenía una hora hasta el siguiente vuelo. En mi tarjeta no ponía la puerta de embarque, solo Dubai-Sydney. Así que busqué Sydney en las pantallas y me fui a la puerta que ponía a esperar. Pregunté a la gente si iban a Sydney, y correcto, allá iban. Pero lo que no sabía es que iban en un vuelo diferente, una hora más tarde. Cuando vi que no aparecía nadie para embarcar, me extrañé, y pregunté a alguien a que hora era su vuelo… y ya me entró el sudor. Faltaban 5 minutos para el cierre de puertas. Y entre que pregunté y descubrí cual era mi puerta de embarque, ya solo me quedaba un minuto. ¡Un minuto para llegar hasta la otra punta del aeropuerto! Creo que no había corrido tanto en mi vida… ¡pero lo conseguí por los pelos! No podía creérmelo, había estado a segundos de perder el vuelo, donde iba todo mi equipaje. El resto del viaje me lo salto, ya que fueron simplemente infinitas horas en un avión.

Llegada a Sydney 

Al llegar a Sydney, pasé el control con mi pasaporte sin mucho problema. Sí que me hicieron rellenar un papel y me hicieron algunas preguntas, o bastantes. Pero nada de lo que se ve en el programa de la tele. Una vez pasado, salí del aeropuerto y por primera vez, ¡pisé tierra aussie! Me asenté en un hostel, y con todo el jet lag, aunque con emoción, empecé a recorrerme la ciudad a pie. No me dio tiempo a mucho en 1 día, pero pude ver la Opera house, lo más típico.

Opera House Sydney

También pasé por el Royal Botanic Garden, un jardín precioso antes de llegar a la Opera.

Royal Botanic Garden Sydney

Después me adentré mas en el centro de la ciudad, donde se vende todo el pescado a nivel empresarial. Edificios, tiendas, y mucha gente. Si buscas trabajo, ahí tiene que haber a patadas. Después de la caminata, a las 8 de la tarde estaba destrozado, y me faltaban horas de sueño, así que fui directo al sobre.

La mañana siguiente, fui con una amiga a Bondi Beach, la playa más famosa de Sydney. Y qué pena no haber cogido la tabla, porque había unas olitas divertidas. La playa en sí y la zona es increíble, mucho mas tranquilo que el centro, y muy bonito, con dúplex preciosos en vez de super edificios. A la tarde tocó coger el cuarto y último vuelo, hacia Gold Coast.

¡Al fin en Gold Coast!

Llegué de noche, y aunque no me dio tiempo a mucho, pude ver la zona de Surfers Paradise. Me dio un poco la impresión de estar en Benidorm, con luces de neón en todos los comercios, rascacielos en frente de la playa y muchos turistas. Ah, y también muchos asiáticos, al igual que en Sydney. Muchísimos. Que lo sepáis, los chinos dominarán el mundo.

Pacific Fair Gold Coast

Empieza la búsqueda

A la mañana siguiente ya me puse manos a la obra. Empecé a buscar anuncios de casas en internet. Me preparé un currículum, y empecé a andar por toda la ciudad repartiéndolos como si fuesen folletos. He pedido trabajo desde en escuelas de surf, hasta de limpiaplatos, pasando por repartidor de pizzas, camarero, dependiente de tiendas de ropa, etc. He contado más de 60 sitios donde he preguntado por trabajo. Sí, me duelen las piernas de andar, y mis zapatos están sufriendo. Ahora toca esperar a ver si suena el teléfono…

Bienvenida española

No podía haber esperado un mejor recibimiento. Nada más llegar, Laura, una chica de Galicia me enseñó lo principal y me dio algunos consejos. Al día siguiente, Miguel, un chico de Jávea, me enseñó algunas cosas más y me ofreció ayuda en lo que necesitase. Un día después, me invitaron a una barbacoa por el cumpleaños de Juan, fundador de Dingoos, una agencia que ayuda a conseguir tu visado para venir a Australia a estudiar, y lo hacen ¡GRATIS! Sí, no hay trampa aquí, ellos reciben el dinero por parte de la escuela, así que para ti no hay coste extra ninguno. Te va a costar lo mismo si lo haces tú solo. Eso sí, te llevará mucho más tiempo y esfuerzo hacerlo por tu cuenta, así que si quieres venir, ni te lo pienses, habla con ellos y te será mucho más fácil. Además, luego dan clases de surf gratis para sus estudiantes, organizan barbacoas, fiestas… ya podéis ver en la foto, ¡y acabo de llegar!

Fiesta Dingoos

La búsqueda se hace dura…

Pasan los días, y sigo alojado en el hostel. El verano australiano está llegando, y cada vez hay más gente. Eso implica que las casas disponibles vuelan, y las buenas no duran más que unas horas. La demanda para conseguir una casa es tremenda. Van saliendo algunas opciones, pero que no terminan de convencerme. Una demasiado lejos al norte, otra en la que tenía que compartir habitación, otra muy lejos de la playa… Nada, que no hay forma.

En cuanto al trabajo, la mayoría de tiendas me dicen que acaban de terminar de contratar para la campaña de Navidad, que he llegado tarde por unos días. Los restaurantes, que necesitan a gente con experiencia. Las escuelas de surf, que hacen falta unos certificaados y que aún no hay mucho trabajo. Y bueno, la mayoría de los sitios piden que lo haga online, que no cogen currículums en persona. Sí, se ve que por aquí ha llegado la era de las máquinas.

Me voy a probar suerte a Coolangatta

Tras haberme recorrido todo lo recorrible en Surfers Paradise, me decidí a probar suerte más al sur, en el pueblo por excelencia del surf en Australia: Coolangatta. Ya de camino en el bus iba viendo la diferencia. Los edificios altos desaparecían, y se cambiaban por árboles y naturaleza. Nada mas llegar, me enamoré del sitio. Recorrí desde la playa de Kirra (qué ganas tengo de surfear ahí…) hasta Snapper Rocks, donde se celebra una de las pruebas del cirucuito mundial de surf. Y a simple vista vi el por qué. Aun habiendo olas enanas, la misma forma de la ola ya era suficiente para saber que ahí hay calidad.

Snapper Rocks Gold Coast

Durante el paseo, aproveché para seguir echando currículums aquí y allá. Al menos me dio mejor impresión que en Surfers, ya que algunos me dijeron que probablemente me llamarían. También vi una casita en la que vivía un chico de Kazajistán. Muy majo el tío con su loro. Pero tenía que esperar para saber si podía quedarme.

¡Empieza a haber resultados!

No, no tengo trabajo todavía, no se trata de eso. Más que de ganar dinero, se trata de gastarlo, ¡pero bueno oye, son algunos pasitos más! Ahora entenderéis a qué me refiero. Para empezar, estaba hasta las narices de gastarme dinero en el tranvía y el autobús, así que me compré una bici bastante nueva por 100 dólares para ir tirando y moverme entre sitios cercanos.

Ahora ya os cuento lo de hoy, que no pensaba incluirlo en el post, pero mira, así ha sido y así os lo cuento. Me di cuenta que un coche aquí me iba a hacer falta sí o sí. Entonces me puse a buscar en internet coches con maletero amplio. Esta mañana he visto un par, y bueno, aquí abajo está el resultado, ¡ya tengo compañero de carretera! He tenido que acostumbrarme un poco, ya que aquí se conduce al estilo británico. Volante a la derecha, y circulación por la parte izquierda de la carretera. Vamos, todo al revés.

Coche Subaru

Ya con la libertad de moverme, he vuelto a Coolangatta a ver una casa enfrente de la playa. La casa era increíble, el chico que vive allí es genial, y estoy al lado de las olas. Era perfecta. Cuando me dijo que había 50 personas interesadas y que tenía que decidir a quién se la daba ya me sentí de nuevo como pidiendo trabajo. Pero mientras escribía este post, he recibido el mensaje confirmando que ¡la habitación es mía! No cabía en mí de la emoción. Ha costado tiempo, esfuerzo y sudor. Literalmente, muchas caminatas.

Ya os enseñaré más sobre el sitio donde voy a vivir dentro de poco. ¡Y a ver si para entonces hay más suerte con el trabajo!

SEE YA MATES!

Próximo destino: Australia y sus olas

Próximo destino: Australia y sus olas

¡Estreno blog! Sinceramente nunca pensé que fuera a crearme uno, pero creo que la situación lo merece. En este primer post os voy a contar la razón que me lleva a estar aquí escribiendo hoy.

¡Me voy a Australia!

Así es, ¡llegó la hora! La hora de despedirme de mi casa (aunque esto ya se va haciendo rutina), subirme en un avión durante 24 horas y cruzar el planeta con destino a Australia. Sí, esa isla enorme donde cabe Europa entera, y sin embargo tiene la mitad de habitantes que España. La tierra de los canguros y los koalas, pero también la de las olas perfectas. Se trataba de uno de mis sueños desde que empecé a surfear, y por fin ahora puedo hacerlo realidad.

Después de darle muchas vueltas e informarme sobre la manera de hacerlo, me decidí a ir a por todas e intentar conseguir la Work and Holiday visa. ¿Y esto qué es? Pues se trata de uno de los visados que te permiten entrar en Australia. Pero no solo eso, este visado también te permite trabajar durante un año a jornada completa, cosa que no se les permite a los que van con visado de estudiante, y mucho menos a los que entran como turistas. No fue fácil, ya que las plazas para España se limitan a 600 por año, y últimamente están bastante solicitadas. Pero bueno, dejaré este tema para otro post donde explicaré cómo conseguirlo.


¿Y a Australia por qué? ¿Es que no había otro sitio más cerca?

Estas preguntas me las han hecho mucho últimamente… O más bien muchísimo. Para aquellos que tengan la misma duda, voy a explicarlos las razones que me llevan a dejarlo todo e irme con todos mis bártulos a casi 20.000 km de casa.

1. Me encanta viajar

No me refiero al proceso de hacer maletas, subirte en un avión e ingeniártelas para no morir de aburrimiento hasta que llegues a tu destino. Eso poca gente lo disfruta. A lo que me refiero es a todo lo demás que viajar lleva implícito. Ver lugares nuevos y completamente diferentes a tu ciudad, conocer gente en el camino que pueden acabar convirtiéndose en amigos para siempre, aprender de otras culturas, su cocina, sus costumbres, su idioma… En fin, cosas que para mí tienen un valor enorme.

2. Cultura de surf y olas

Australia es uno de los países con mayor cultura de surf del mundo, si no el que más. Sí, allí hasta el butanero surfea, y el surf es allí casi algo como el fútbol en España. Espero haberme pasado en esto último, porque no me gustaría poner los deportes en la tele y que sea como “los Manolos” aquí. Ni tampoco ir a surfear y tener que darme codazos con 2.000 tíos más (esto me temo que va a ser inevitable). Pero al fin y al cabo, motivos hay, pues Australia tiene algunas de las mejores olas del mundo.

3. Calidad de vida

Para muchos aspectos, Australia es el país con mejor calidad de vida del mundo. Muchas oportunidades de empleo, salarios elevados, buen clima, seguridad, sanidad… Todo lo que he oído de la gente que ha pasado por allí es bueno. También es verdad que el coste de vida es más elevado, pero aún así, es mucho más fácil y rápido ahorrar, incluso con un trabajo no cualificado. En general, creo que se puede llevar un nivel de vida mejor que aquí, lo cual no parece muy difícil viendo la situación actual en España.


¿Bueno y cuál es el plan? ¿Tienes trabajo?

El plan es no hacer muchos planes. Así de simple. No tengo trabajo, pero estoy seguro de que encontraré uno rápido para mantenerme al menos, y a partir de ahí seguir buscando cosas mejores. Al fin y al cabo, acabo de terminar la universidad y todavía tengo que descubrir por qué camino quiero seguir.

Mi primer destino en Australia es la Gold Coast, en la costa este, un lugar emblemático en el mundo del surf. Así que habrá que aprovechar para surfear hasta aburrirme (nunca pasará) y el resto ya se verá más adelante.

¡A disfrutar de la vida, que son dos días!